domingo, 7 de octubre de 2012

CAPÍTULO 6.∞



.NARRA SOPHIE.

-Domingo por la mañana-

Entre los huecos de las persianas traspasaban pequeños rayos de luz, me sentí frustrada, no puede haber cosa que mas odie, eso de despertarte por culpa de la luz que entra en tu habitación, entreabrí un poco los ojos y me cegué al recibir toda la luminosidad de golpe, pero, ¿qué hora era? Demasiada luz, anoche debíamos estar tan cansadas que se nos pasó el cerrar de todo las persianas, bueno, eso ya no volverá a pasar, yo misma me encargaré de que se cierren bien.
Giré sobre mi misma quedándome colocada de tal manera que tenía la cama de Jennifer enfrente mía, se podía apreciar perfectamente que ya se había levantado, tenía la cama vacía con las sábanas completamente descolocadas, eché un vistazo a nuestra habitación, la mayoría del espacio estaba ocupado por nuestras maletas, me pregunto cómo habrá conseguido salir sin haber tirado ninguna maleta y sin haberme despertado, me dispuse a quitarme las sábanas cuando al quitármelas noté un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo, nota mental, para esta noche, pantalón de pijama largo.
Conseguí salir de la habitación pero no sin antes haberme tropezado con alguna maleta, hoy pasaríamos el día instalándonos completamente, colocando la ropa en los vestidores y poniendo el resto de la casa a nuestro gusto para estar cómodas.
Me dirigí con paso decidido al baño, no aguantaba más, es algo muy mío, soy una meona y por la mañana más, no sé por qué. Una vez que había terminado de hacer pis, me miré en el espejo, realmente daba miedo, tenía el pelo que daba asco, recogido en un moño despeinado al dormir y una cara de zombie increíble, me lavé la cara, pero mi expresión facial seguía igual, bueno a lo largo del día cambiará supongo.
Ya en el salón me directa al frigorífico, lo abrí y vi que no había absolutamente nada, solo la luz que se enciende cuando lo abres. Al cerrarlo distinguí un post-it pegado sobre ello. *Katy y yo nos hemos despertado antes, vamos a buscar un supermercado y comprar algo para comer. Jen xx.*
Bueno espero que no tarden mucho, que contra el hambre no puedo luchar, fui a mi habitación a coger el móvil y ya de paso abrí completamente las persianas y las ventanas, para ventilar la habitación.- Con luz todo parece todo más grande y bonito.- Asentí orgullosa.
Ya me dirigía hacia el sofá cuando me paré en seco, pensando si Marie y Anna se habrían despertado ya, la curiosidad me pudo, me fui decidida a su cuarto, entreabrí la puerta intentando hacer el menor ruido posible, estaba muy oscuro pero se las distinguía perfectamente, ahí estaban las dos ceporras y la cama vacía de Katy, oí el sonido de las llaves al girar en la cerradura, bien, ya han vuelto, por fin. Volví a cerrar la puerta con sigilo, no voy a ser yo quien las despierte, ya se despertarán.
Me asomé al salón y allí estaban ellas, cargadas de bolsas.-Buenos días chicas.-Dije mientras me dirigía a la barra de la cocina, donde había colocadas varias bolsas bien llenas, quería saber que contenían.
—Buenos días dormilona, anda ven y ayuda que esto pesa mucho. —
—Eres una blandengue Kat— Dije mientras me reía y cogía una de las bolsas que ella llevaba para dejarla sobre la encimera.
—Hola Sophie. —Dijo Jen mientras se acercaba a mí y me daba un beso en la mejilla.
—Hola cielo. Por cierto las españolitas siguen durmiendo. —
—Menudas marmotas están hechas, nos lo acabarán pegando y todo. — Las tres reímos a la vez por el comentario de Katy, no sé si fue por la risa o porque de verdad se habían despertado, pero aparecieron Marie y Anna saliendo de su habitación, venían sonriendo, que monas estaban.


.NARRA KATY.


Abrí vagamente mis ojos y casi como una acción instantánea cogí el móvil y miré la hora, 11am. Pues yo pensaba que era más pronto, hoy sí que he dormido agusto y del tirón, me quedé sentada sobre la cama con las sábanas aún cubriéndome, Anna y Marie seguían durmiendo, normal para ellas esta hora es como “madrugar” más o menos, lo sé porque cuando estuve en Madrid el fin de semana era la primera en levantarme de toda la casa, incluso antes que la madre de Anna,  Laura, que era bastante madrugadora, y comíamos sobre las 3pm, lo pasaba un poco mal porque yo estaba acostumbrada a comer a las 11 o 12 como tardísimo, los españoles tienen unos horarios demasiado diferentes, pero bueno, todo es acostumbrarse al fin y al cabo.
Esquivé ágilmente todas las maletas que dejamos, literalmente, tiradas en el suelo, unas encima de otras, jajajaja, el orden no era nuestro fuerte.
Salí sigilosamente de la habitación y mirando al frente vi que justo Jennifer salía también de su cuarto, pues ya es casualidad la nuestra, eh.
—Buenos días. — Dije casi susurrando, lo último que quería era despertarlas  que sobre todo Sophie se pone de muy mal humor cuando la despiertan.
—Buenos días ya veo que también eres de las que madrugan. —
—Mejor así ya no me siento tan sola por las mañanas. —Mientras que ella se iba al baño a despejarse yo me dirigí a la cocina a ver qué es lo que podíamos desayunar abrí el frigorífico y depresión total, estaba completamente vacío, no había nada en los estantes, genial ahora me tocará ir a comprar, eso me pasa por despertarme pronto, nunca aprenderé.
—Nos toca ir a comprar que no hay comida— Dije mientras ella salía del baño y apagaba la luz de éste.
—Eso nos pasa por madrugonas espero que haya uno de estos supermercados de 24h por aquí cerca porque yo me pierdo fácilmente. —
—No te preocupes a estas horas ya están todos abiertos que al fin y al cabo no es tan temprano por mucho que digamos. —
—Pues como para sacar ahora cualquier cosa de las maletas…—
—Yo creo que me pondré lo de ayer, total solo vamos al súper. —
—Buena idea. —
A los cinco minutos ya estábamos listas para partir en busca de un supermercado, una vez ya en el portal decidimos a suertes hacia donde girar, giramos a la izquierda un poco por probar porque realmente no teníamos ni idea. La calles pasaban, ya había perdido la cuenta me quedé en 12, ¿Pero cuánto nos habíamos alejado ya de casa? Solo andábamos en línea recta, porque así el camino de vuelta sería mucho más fácil, lo positivo es que estaba con Jen y la andanza se hacía mucho más amena, nos entreteníamos contándonos cosas sobre nuestras vidas. Un par de calles más adelante nos encontramos en un paseo peatonal lleno de tiendas, lo nuestro es suerte y lo demás es tontería.
Anduvimos un poco más hasta que encontramos una tienda de alimentación, no lo dudamos y fuimos directas hacia ella.
—Por fin, ya pensaba que no encontraríamos una nunca. —Dijo Jen mientras cogía un carrito de la compra y yo lo manejaba.
—Jajajaja ya bueno, ahora a ver que compramos, que estas son unas comilonas. —
—pues se conservan muy bien las jodías. — me paré a mirarla más detenidamente, estaba increíble, que no se queje.
—Pues como tú bonita. —Dije mientras la giñaba un ojo y volvía a mover el carrito.
Estuvimos alrededor de 1h comprando, salimos de la tienda cargadísimas de bolsas, teníamos comida como para alimentar a un batallón durante un año entero.
Por fin llegamos a casa, no sabía que hubiéramos andado tanto, cuando íbamos sin peso parecía menor el trayecto, hicimos un poco de malabarismos para conseguir abrir la puerta y una vez abierta dejamos las bolsas en el suelo para poder transportarlas a la encimera más tranquilas. —Buenos días chicas. —Anda, si hay una despierta, ya era hora.
—Buenos días dormilona, anda ven y ayuda que esto pesa mucho. — No había venido a comprar, pues le tocaba transportar bolsas
—Eres una blandengue Kat— Se reía de mí, claro que ella no sabía todo lo que habíamos andado con esas bolsas, si lo hubiera hecho no se reiría tanto, jum.
—Hola Sophie. —Dijo Jen mientras que la daba un beso en la mejilla, que dulce, que mona.
—Hola cielo. Por cierto las españolitas siguen durmiendo. —
—Menudas marmotas están hechas, nos lo acabarán pegando y todo. —Todas reímos por mi comentario pero sabíamos perfectamente que tenía razón, seguramente a final del verano, dormiremos lo mismo o incluso más que ellas. —Hablando del Rey de Roma, mirad quienes están aquí. —Acababan de despertarse y venían sonrientes hacia nosotras— Buenos días ceporras. —
—Buenos días chicas— dijeron casi al unísono. —Bueno yo me voy al baño— dijo Marie mientras bostezaba de una manera muy cantosa.
—Tú, Anna, entonces ven y nos ayudan con la comida, anda. — Sophie siempre tan directa.
— ¿Así que al final sí que pesaban ehhh? — já, eso por llamarme blandengue.
— No estoy diciendo que pesen, solo que ayude a meterlo todo en la nevera— dijo mientras pasaba por mi lado guiñándome un ojo, esta quiere pelea.
 —Ya ya, lo que pasa es que eres tú la blandengu…— me cortó Anna con un — Que haya paaaaaz, no os preocupéis que ayudo con la comida tontas. —
A todo esto Marie ya había salido del baño y estaba con Jen colocando todo en los estantes y la nevera, pues menos trabajo para nosotras.
Aunque para Anna y Marie era la hora del desayuno para nosotras era la de comer así que mientras que yo y Anna preparamos una pila de sándwiches mixtos, las demás ponían la mesa.
La comida transcurrió rápido, entre bromas  conversaciones de todo tipo, decidimos al final que lo mejor sería que hoy nos dedicáramos a colocar todo en su sitio y luego si por la tarde-noche no estábamos cansadas, iríamos a dar un paseo tal vez.
Así que eso hicimos, cada una nos fuimos a nuestro respectivo cuarto compartido, yo estaba con Anna y Marie en la habitación de tres, por lo tanto teníamos el vestidor más grande, pero cada una tenía ropa como para ocupar varios armarios.
—Bueno chicas y ¿cómo nos organizamos? — dije mientras abría una de las maletas. — En plan cada una tiene su sitio en el vestidor…o ¿cómo?
—Yo había pensado que como las tres conocemos nuestra ropa y tenemos una talla muy parecida y todas esas cosas, podríamos ordenarlo todo en plan las camisetas en los estantes, las perchas para los pantalones y vestidos y los cajones de abajo para los zapatos— Esta Anna, que lista es cuando quiere.
Nos miramos Marie y yo —PERFECTO— nos abalanzamos sobre ella para abrazarla por la gran idea que había tenido. —Bueno gracias chicas…—
—ohhh se ha sonrojado, te pega con el color del pelo— Dijo Marie mientras cogía una pila de camisetas de su maleta. — Bueno, manos a la obra. —
—Por cierto Anna me encanta tu color de pelo, me alegra ver que al final te decidiste por teñírtelo, te queda muy bien. —Razón no me faltaba, estaba guapísima.
—Gracias—Me dio un beso en la mejilla. —Ya te contaré un día de estos la historia completa—Esto me lo dijo casi susurrando en mi oído, qué chica, ahora tenía curiosidad.
La tarde pasó rápida, mientras que lo ordenábamos todo en su sitio, o practicaba un poco el español, hacía mucho que no lo hacía y se notaba, Marie y Anna ser reían porque decían que mi acento era muy gracioso…yo creo que lo pronunciaba igual que ellas pero bueno…quien sabe.


.NARRA JENNIFER.


El tiempo pasó muy rápido mientras colocaba en cuarto con Sophie, es increíble con lo  que te puedes reír con esta chica, así normal que el tiempo se pase rápido. Estuvimos mirando toda nuestra ropa para apilarla junta y tenemos unos gustos super parecidos, más de una vez la voy a quitar los zapatos que tiene, me encantan, tiene vans de todos los colores, me he enamorado.
— ¿Estás muy cansada o te apetece ir de fiesta un rato? — Dijo ella mientras miraba entre los vestidos que había colocados.
— ¿Fiesta? Bueno no sé, la verdad es que estoy un poco cansada y todo eso. —Dije yo mientras me ponía una de mis chaquetas, se notaba que se hacía de noche y empezaba a refrescar.  — Yo creo que las demás también estarán cansadas no crees?
—Kat seguro que quiere fiesta, y bueno si vosotras no queréis podemos dar una vuelta y luego nosotras nos iríamos, bueno no sé voy a preguntar, KAAAAAAAAAAAAT—
Madre mía menudo grito acaba de pegar, se ha oído desde la otra punta del país joder.
—¿Qué quieres gritona? — Aún estaba con los oídos tapados, tenía eco de su grito.
—Si te apetece fiesta esta noche. — Se acaba de probar un vestido rosa que le quedaba realmente bien, estaba increíble.
—Eso no se pregunta tonta, voy a por un vestido, por cierto Marie y Anna si que están cansadas. —
—Bueno entonces nos quedamos las 3 juntas, mejor, más entretenido. —Dije yo yendo a su habitación para ver que hacíamos. — Chicas os hace dar un paseo y luego peli en casa, ¿o algo así?
—Va perfecto, voy a vestirme. — Miré a las dos, cierto, seguían en pijama desde esta mañana, debe ser muy cómodo.
Me fui a mi cuarto y cuando entré vi a Sophie y Katy ya cambiadas, guapísimas las dos, supuse que el vestido rosa de palabra de honor que llevaba Katy era el que vestía antes Sophie realmente le quedaba muy bien, marcaba sus curvas a la perfección y Sophie llevaba un vestido también de palabra de honor con un lazo enorme ajustándose a su estrecha cintura, no iba excesivamente provocativa, pero le quedaba ideal.
*SOPHIE:*


*KATHERINE:* 




—Realmente preciosas, vais a triunfar, ahora ayudarme a mí que aquí hay muchas camisetas. —
—Gracias cielo— vino kat y me dio un beso en la frente, claro, ya llevaba puestos los tacones y era bastante más alta que yo.
¿Para qué pensar demasiado? Unos vaqueros largos y un jersey, que hacía frío, y unas vans que me dejó Sophie, yo lo que no sé como aguantarán estas dos hasta llegar a la discoteca, se van a helar con sus piernas al aire, bueno ellas verán.
Mientras aparecían Marie y Anna asomándose por la puerta. —¿Listas? — A lo que respondimos todas afirmando. Marie vestía unos vaqueros largos con unas botas altas marrones, a juego con su sweater y Anna llevaba un sweater con parte de una de las letras de Justin Bieber, la verdad es que el jersey es bonito.
—sí, venga, vámonos. —
 *JENNIFER*

*ANNA*
*MARIE*





.NARRA SOPHIE.


Dimos un paseo por la zona y cuando fueron las 9pm Kat y yo decidimos irnos, la discoteca “FACBRIC” abría a las 22:00pm así que teníamos que ir yendo para hacer cola, nos despedimos con un adiós, un par de besos y un “no lleguéis muy tarde”, pues volveríamos cuando cerraran la discoteca, está clarísimo.
Tardamos alrededor de 20min en metro ya que FABRIC se encontraba por el centro de la ciudad, era la primera vez que entraríamos teniendo los 18 años, porque las otras veces nos colamos en todas.
Nos encontrábamos enfrente de la entrada y a su lado una cola tremenda, nosotras y nuestra suerte, habíamos elegido el día con más gente, perfecto, venga. Empezamos a seguir la cola para colocarnos al final cuando alguien nos tocó el hombro.
— ¿Sophie? — ehmm… Me suena su cara
— ¿¡CÓMO SABES MI NOMBRE!? — Había mucho ruido, no tuve más remedio que gritar, que conste, Katy observaba la escena divertida, ¿Qué tenía esto de divertido?
— Hola Thomas— Miré sorprendida a Katy, sigo sin enterarme de lo que pasa, estoy perdida.
— ¡Hombre Kat! ¡Cuánto tiempo, estáis muy guapas! — Pues él está tremendo ahora que le miro bien, 1.80 más o menos, bueno es muy alto por eso supongo que mide algo parecido… ojos verdes y crestita morena, muy muy guapo, sí señor.
—Tía, ¿no te acuerdas? Thomas, el que conocimos en el cumpleaños de tu hermano— me dijo mientras me miraba con los ojos completamente abiertos, parecía sorprendida la verdad.
— ¡OSTIA! ¡¡Es verdad!! ¡Cuánto has crecido no te había reconocido— Lo decía completamente en serio.
—No hace falta que lo jures, anda venir que os paso vip. — ¿QUÉ? ¿lo decía enserio?
—¿¡EN SERIO!? — Gritamos las dos alucinadas.
—Venga sí, seguirme. —Nos hizo señas para que le siguiéramos y en efecto, nos pasó gratis, la noche prometía.
La música estaba a tope, Katy y yo estábamos con Thomas y sus amigos, motivándonos en la pista de baile, habíamos tomado más de un par de copas y el alcohol ya empezaba a hacer efecto, se notaba por las paridas que éramos capaces de soltar y los ataques de  risas descontroladas que nos daban. En definitiva una gran primera fiesta en Londres, y las que quedaban.
6.20am. hora de irse, prometimos no llegar demasiado tarde  y si nos íbamos cuando cerraran la discoteca, el metro se colapsaría y ya estábamos cansadas no nos apetecía tener que agobiarse también en la calle. Thomas nos dio su número y prometimos llamarle, si nos pasaba gratis a las discotecas, sería toda una rentada, a demás ha sido muy simpático con nosotras aunque no me acuerdo bien, me parece que me agarraba mucho por la cintura…paranoias mías.
Nos recorrimos todo el metro descalzas, no podíamos más con los tacones, nos estaban matando, y aparte íbamos aún un poco borrachas así que preferimos no montar un numerito a las 6 de la mañana, por si acaso.
Llegamos a casa sobre las 7.05am, todas estaban durmiendo, normal, nos despedimos con un ha sido una gran noche y nos fuimos cada una a su cuarto.
Me quité el vestido y lo dejé malamente en el suelo, estaba agotada así que me quede en ropa interior y me metí en la cama cubriéndome con las sábanas, y así sin haber pasado apenas 2min me quedé inevitablemente dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario