.NARRA
SOPHIE.
-Domingo por la
mañana-
Entre los huecos de
las persianas traspasaban pequeños rayos de luz, me sentí frustrada, no puede
haber cosa que mas odie, eso de despertarte por culpa de la luz que entra en tu
habitación, entreabrí un poco los ojos y me cegué al recibir toda la
luminosidad de golpe, pero, ¿qué hora era? Demasiada luz, anoche debíamos estar
tan cansadas que se nos pasó el cerrar de todo las persianas, bueno, eso ya no
volverá a pasar, yo misma me encargaré de que se cierren bien.
Giré sobre mi misma
quedándome colocada de tal manera que tenía la cama de Jennifer enfrente mía,
se podía apreciar perfectamente que ya se había levantado, tenía la cama vacía
con las sábanas completamente descolocadas, eché un vistazo a nuestra habitación,
la mayoría del espacio estaba ocupado por nuestras maletas, me pregunto cómo
habrá conseguido salir sin haber tirado ninguna maleta y sin haberme
despertado, me dispuse a quitarme las sábanas cuando al quitármelas noté un
escalofrío recorriendo todo mi cuerpo, nota mental, para esta noche, pantalón
de pijama largo.
Conseguí salir de
la habitación pero no sin antes haberme tropezado con alguna maleta, hoy
pasaríamos el día instalándonos completamente, colocando la ropa en los
vestidores y poniendo el resto de la casa a nuestro gusto para estar cómodas.
Me dirigí con paso
decidido al baño, no aguantaba más, es algo muy mío, soy una meona y por la
mañana más, no sé por qué. Una vez que había terminado de hacer pis, me miré en
el espejo, realmente daba miedo, tenía el pelo que daba asco, recogido en un
moño despeinado al dormir y una cara de zombie increíble, me lavé la cara, pero
mi expresión facial seguía igual, bueno a lo largo del día cambiará supongo.
Ya en el salón me
directa al frigorífico, lo abrí y vi que no había absolutamente nada, solo la
luz que se enciende cuando lo abres. Al cerrarlo distinguí un post-it pegado
sobre ello. *Katy y yo nos hemos despertado antes, vamos a buscar un
supermercado y comprar algo para comer. Jen xx.*
Bueno espero que no
tarden mucho, que contra el hambre no puedo luchar, fui a mi habitación a coger
el móvil y ya de paso abrí completamente las persianas y las ventanas, para
ventilar la habitación.- Con luz todo parece todo más grande y bonito.- Asentí
orgullosa.
Ya me dirigía hacia
el sofá cuando me paré en seco, pensando si Marie y Anna se habrían despertado
ya, la curiosidad me pudo, me fui decidida a su cuarto, entreabrí la puerta
intentando hacer el menor ruido posible, estaba muy oscuro pero se las distinguía
perfectamente, ahí estaban las dos ceporras y la cama vacía de Katy, oí el
sonido de las llaves al girar en la cerradura, bien, ya han vuelto, por fin.
Volví a cerrar la puerta con sigilo, no voy a ser yo quien las despierte, ya se
despertarán.
Me asomé al salón y
allí estaban ellas, cargadas de bolsas.-Buenos días chicas.-Dije mientras me
dirigía a la barra de la cocina, donde había colocadas varias bolsas bien
llenas, quería saber que contenían.
—Buenos días
dormilona, anda ven y ayuda que esto pesa mucho. —
—Eres una
blandengue Kat— Dije mientras me reía y cogía una de las bolsas que ella
llevaba para dejarla sobre la encimera.
—Hola Sophie. —Dijo
Jen mientras se acercaba a mí y me daba un beso en la mejilla.
—Hola cielo. Por
cierto las españolitas siguen durmiendo. —
—Menudas marmotas
están hechas, nos lo acabarán pegando y todo. — Las tres reímos a la vez por el
comentario de Katy, no sé si fue por la risa o porque de verdad se habían
despertado, pero aparecieron Marie y Anna saliendo de su habitación, venían
sonriendo, que monas estaban.
.NARRA
KATY.
Abrí vagamente mis
ojos y casi como una acción instantánea cogí el móvil y miré la hora, 11am.
Pues yo pensaba que era más pronto, hoy sí que he dormido agusto y del tirón,
me quedé sentada sobre la cama con las sábanas aún cubriéndome, Anna y Marie
seguían durmiendo, normal para ellas esta hora es como “madrugar” más o menos,
lo sé porque cuando estuve en Madrid el fin de semana era la primera en
levantarme de toda la casa, incluso antes que la madre de Anna, Laura, que era bastante madrugadora, y
comíamos sobre las 3pm, lo pasaba un poco mal porque yo estaba acostumbrada a
comer a las 11 o 12 como tardísimo, los españoles tienen unos horarios
demasiado diferentes, pero bueno, todo es acostumbrarse al fin y al cabo.
Esquivé ágilmente
todas las maletas que dejamos, literalmente, tiradas en el suelo, unas encima
de otras, jajajaja, el orden no era nuestro fuerte.
Salí sigilosamente
de la habitación y mirando al frente vi que justo Jennifer salía también de su
cuarto, pues ya es casualidad la nuestra, eh.
—Buenos días. —
Dije casi susurrando, lo último que quería era despertarlas que sobre todo Sophie se pone de muy mal
humor cuando la despiertan.
—Buenos días ya veo
que también eres de las que madrugan. —
—Mejor así ya no me
siento tan sola por las mañanas. —Mientras que ella se iba al baño a despejarse
yo me dirigí a la cocina a ver qué es lo que podíamos desayunar abrí el
frigorífico y depresión total, estaba completamente vacío, no había nada en los
estantes, genial ahora me tocará ir a comprar, eso me pasa por despertarme
pronto, nunca aprenderé.
—Nos toca ir a
comprar que no hay comida— Dije mientras ella salía del baño y apagaba la luz
de éste.
—Eso nos pasa por
madrugonas espero que haya uno de estos supermercados de 24h por aquí cerca
porque yo me pierdo fácilmente. —
—No te preocupes a
estas horas ya están todos abiertos que al fin y al cabo no es tan temprano por
mucho que digamos. —
—Pues como para
sacar ahora cualquier cosa de las maletas…—
—Yo creo que me
pondré lo de ayer, total solo vamos al súper. —
—Buena idea. —
A los cinco minutos
ya estábamos listas para partir en busca de un supermercado, una vez ya en el
portal decidimos a suertes hacia donde girar, giramos a la izquierda un poco
por probar porque realmente no teníamos ni idea. La calles pasaban, ya había
perdido la cuenta me quedé en 12, ¿Pero cuánto nos habíamos alejado ya de casa?
Solo andábamos en línea recta, porque así el camino de vuelta sería mucho más
fácil, lo positivo es que estaba con Jen y la andanza se hacía mucho más amena,
nos entreteníamos contándonos cosas sobre nuestras vidas. Un par de calles más
adelante nos encontramos en un paseo peatonal lleno de tiendas, lo nuestro es
suerte y lo demás es tontería.
Anduvimos un poco más
hasta que encontramos una tienda de alimentación, no lo dudamos y fuimos
directas hacia ella.
—Por fin, ya
pensaba que no encontraríamos una nunca. —Dijo Jen mientras cogía un carrito de
la compra y yo lo manejaba.
—Jajajaja ya bueno,
ahora a ver que compramos, que estas son unas comilonas. —
—pues se conservan
muy bien las jodías. — me paré a mirarla más detenidamente, estaba increíble,
que no se queje.
—Pues como tú
bonita. —Dije mientras la giñaba un ojo y volvía a mover el carrito.
Estuvimos alrededor
de 1h comprando, salimos de la tienda cargadísimas de bolsas, teníamos comida
como para alimentar a un batallón durante un año entero.
Por fin llegamos a
casa, no sabía que hubiéramos andado tanto, cuando íbamos sin peso parecía
menor el trayecto, hicimos un poco de malabarismos para conseguir abrir la
puerta y una vez abierta dejamos las bolsas en el suelo para poder
transportarlas a la encimera más tranquilas. —Buenos días chicas. —Anda, si hay
una despierta, ya era hora.
—Buenos días
dormilona, anda ven y ayuda que esto pesa mucho. — No había venido a comprar,
pues le tocaba transportar bolsas
—Eres una
blandengue Kat— Se reía de mí, claro que ella no sabía todo lo que habíamos
andado con esas bolsas, si lo hubiera hecho no se reiría tanto, jum.
—Hola Sophie. —Dijo
Jen mientras que la daba un beso en la mejilla, que dulce, que mona.
—Hola cielo. Por
cierto las españolitas siguen durmiendo. —
—Menudas marmotas
están hechas, nos lo acabarán pegando y todo. —Todas reímos por mi comentario
pero sabíamos perfectamente que tenía razón, seguramente a final del verano,
dormiremos lo mismo o incluso más que ellas. —Hablando del Rey de Roma, mirad
quienes están aquí. —Acababan de despertarse y venían sonrientes hacia
nosotras— Buenos días ceporras. —
—Buenos días chicas—
dijeron casi al unísono. —Bueno yo me voy al baño— dijo Marie mientras
bostezaba de una manera muy cantosa.
—Tú, Anna, entonces
ven y nos ayudan con la comida, anda. — Sophie siempre tan directa.
— ¿Así que al final
sí que pesaban ehhh? — já, eso por llamarme blandengue.
— No estoy diciendo
que pesen, solo que ayude a meterlo todo en la nevera— dijo mientras pasaba por
mi lado guiñándome un ojo, esta quiere pelea.
—Ya ya, lo que pasa es que eres tú la
blandengu…— me cortó Anna con un — Que haya paaaaaz, no os preocupéis que ayudo
con la comida tontas. —
A todo esto Marie
ya había salido del baño y estaba con Jen colocando todo en los estantes y la
nevera, pues menos trabajo para nosotras.
Aunque para Anna y
Marie era la hora del desayuno para nosotras era la de comer así que mientras
que yo y Anna preparamos una pila de sándwiches mixtos, las demás ponían la
mesa.
La comida
transcurrió rápido, entre bromas
conversaciones de todo tipo, decidimos al final que lo mejor sería que
hoy nos dedicáramos a colocar todo en su sitio y luego si por la tarde-noche no
estábamos cansadas, iríamos a dar un paseo tal vez.
Así que eso
hicimos, cada una nos fuimos a nuestro respectivo cuarto compartido, yo estaba
con Anna y Marie en la habitación de tres, por lo tanto teníamos el vestidor
más grande, pero cada una tenía ropa como para ocupar varios armarios.
—Bueno chicas y
¿cómo nos organizamos? — dije mientras abría una de las maletas. — En plan cada
una tiene su sitio en el vestidor…o ¿cómo?
—Yo había pensado
que como las tres conocemos nuestra ropa y tenemos una talla muy parecida y
todas esas cosas, podríamos ordenarlo todo en plan las camisetas en los
estantes, las perchas para los pantalones y vestidos y los cajones de abajo
para los zapatos— Esta Anna, que lista es cuando quiere.
Nos miramos Marie y
yo —PERFECTO— nos abalanzamos sobre ella para abrazarla por la gran idea que
había tenido. —Bueno gracias chicas…—
—ohhh se ha
sonrojado, te pega con el color del pelo— Dijo Marie mientras cogía una pila de
camisetas de su maleta. — Bueno, manos a la obra. —
—Por cierto Anna me
encanta tu color de pelo, me alegra ver que al final te decidiste por
teñírtelo, te queda muy bien. —Razón no me faltaba, estaba guapísima.
—Gracias—Me dio un
beso en la mejilla. —Ya te contaré un día de estos la historia completa—Esto me
lo dijo casi susurrando en mi oído, qué chica, ahora tenía curiosidad.
La tarde pasó
rápida, mientras que lo ordenábamos todo en su sitio, o practicaba un poco el
español, hacía mucho que no lo hacía y se notaba, Marie y Anna ser reían porque
decían que mi acento era muy gracioso…yo creo que lo pronunciaba igual que
ellas pero bueno…quien sabe.
.NARRA
JENNIFER.
El tiempo pasó muy
rápido mientras colocaba en cuarto con Sophie, es increíble con lo que te puedes reír con esta chica, así normal
que el tiempo se pase rápido. Estuvimos mirando toda nuestra ropa para apilarla
junta y tenemos unos gustos super parecidos, más de una vez la voy a quitar los
zapatos que tiene, me encantan, tiene vans de todos los colores, me he
enamorado.
— ¿Estás muy
cansada o te apetece ir de fiesta un rato? — Dijo ella mientras miraba entre
los vestidos que había colocados.
— ¿Fiesta? Bueno no
sé, la verdad es que estoy un poco cansada y todo eso. —Dije yo mientras me
ponía una de mis chaquetas, se notaba que se hacía de noche y empezaba a
refrescar. — Yo creo que las demás
también estarán cansadas no crees?
—Kat seguro que
quiere fiesta, y bueno si vosotras no queréis podemos dar una vuelta y luego
nosotras nos iríamos, bueno no sé voy a preguntar, KAAAAAAAAAAAAT—
Madre mía menudo
grito acaba de pegar, se ha oído desde la otra punta del país joder.
—¿Qué quieres
gritona? — Aún estaba con los oídos tapados, tenía eco de su grito.
—Si te apetece
fiesta esta noche. — Se acaba de probar un vestido rosa que le quedaba
realmente bien, estaba increíble.
—Eso no se pregunta
tonta, voy a por un vestido, por cierto Marie y Anna si que están cansadas. —
—Bueno entonces nos
quedamos las 3 juntas, mejor, más entretenido. —Dije yo yendo a su habitación
para ver que hacíamos. — Chicas os hace dar un paseo y luego peli en casa, ¿o
algo así?
—Va perfecto, voy a
vestirme. — Miré a las dos, cierto, seguían en pijama desde esta mañana, debe
ser muy cómodo.
Me fui a mi cuarto
y cuando entré vi a Sophie y Katy ya cambiadas, guapísimas las dos, supuse que
el vestido rosa de palabra de honor que llevaba Katy era el que vestía antes
Sophie realmente le quedaba muy bien, marcaba sus curvas a la perfección y
Sophie llevaba un vestido también de palabra de honor con un lazo enorme
ajustándose a su estrecha cintura, no iba excesivamente provocativa, pero le
quedaba ideal.
*SOPHIE:*
*KATHERINE:*
—Realmente
preciosas, vais a triunfar, ahora ayudarme a mí que aquí hay muchas camisetas. —
—Gracias cielo—
vino kat y me dio un beso en la frente, claro, ya llevaba puestos los tacones y
era bastante más alta que yo.
¿Para qué pensar
demasiado? Unos vaqueros largos y un jersey, que hacía frío, y unas vans que me
dejó Sophie, yo lo que no sé como aguantarán estas dos hasta llegar a la
discoteca, se van a helar con sus piernas al aire, bueno ellas verán.
Mientras aparecían
Marie y Anna asomándose por la puerta. —¿Listas? — A lo que respondimos todas
afirmando. Marie vestía unos vaqueros largos con unas botas altas marrones, a
juego con su sweater y Anna llevaba un sweater con parte de una de las letras
de Justin Bieber, la verdad es que el jersey es bonito.
—sí, venga,
vámonos. —
*JENNIFER*
*ANNA*
*MARIE*
.NARRA
SOPHIE.
Dimos un paseo por
la zona y cuando fueron las 9pm Kat y yo decidimos irnos, la discoteca
“FACBRIC” abría a las 22:00pm así que teníamos que ir yendo para hacer cola,
nos despedimos con un adiós, un par de besos y un “no lleguéis muy tarde”, pues
volveríamos cuando cerraran la discoteca, está clarísimo.
Tardamos alrededor
de 20min en metro ya que FABRIC se encontraba por el centro de la ciudad, era
la primera vez que entraríamos teniendo los 18 años, porque las otras veces nos
colamos en todas.
Nos encontrábamos
enfrente de la entrada y a su lado una cola tremenda, nosotras y nuestra
suerte, habíamos elegido el día con más gente, perfecto, venga. Empezamos a
seguir la cola para colocarnos al final cuando alguien nos tocó el hombro.
— ¿Sophie? — ehmm… Me
suena su cara
— ¿¡CÓMO SABES MI
NOMBRE!? — Había mucho ruido, no tuve más remedio que gritar, que conste, Katy observaba
la escena divertida, ¿Qué tenía esto de divertido?
— Hola Thomas— Miré
sorprendida a Katy, sigo sin enterarme de lo que pasa, estoy perdida.
— ¡Hombre Kat!
¡Cuánto tiempo, estáis muy guapas! — Pues él está tremendo ahora que le miro
bien, 1.80 más o menos, bueno es muy alto por eso supongo que mide algo
parecido… ojos verdes y crestita morena, muy muy guapo, sí señor.
—Tía, ¿no te
acuerdas? Thomas, el que conocimos en el cumpleaños de tu hermano— me dijo
mientras me miraba con los ojos completamente abiertos, parecía sorprendida la
verdad.
— ¡OSTIA! ¡¡Es verdad!!
¡Cuánto has crecido no te había reconocido— Lo decía completamente en serio.
—No hace falta que
lo jures, anda venir que os paso vip. — ¿QUÉ? ¿lo decía enserio?
—¿¡EN SERIO!? —
Gritamos las dos alucinadas.
—Venga sí, seguirme.
—Nos hizo señas para que le siguiéramos y en efecto, nos pasó gratis, la noche
prometía.
La música estaba a
tope, Katy y yo estábamos con Thomas y sus amigos, motivándonos en la pista de
baile, habíamos tomado más de un par de copas y el alcohol ya empezaba a hacer
efecto, se notaba por las paridas que éramos capaces de soltar y los ataques de
risas descontroladas que nos daban. En
definitiva una gran primera fiesta en Londres, y las que quedaban.
6.20am. hora de
irse, prometimos no llegar demasiado tarde y si nos íbamos cuando cerraran la discoteca, el
metro se colapsaría y ya estábamos cansadas no nos apetecía tener que agobiarse
también en la calle. Thomas nos dio su número y prometimos llamarle, si nos
pasaba gratis a las discotecas, sería toda una rentada, a demás ha sido muy
simpático con nosotras aunque no me acuerdo bien, me parece que me agarraba
mucho por la cintura…paranoias mías.
Nos recorrimos todo
el metro descalzas, no podíamos más con los tacones, nos estaban matando, y
aparte íbamos aún un poco borrachas así que preferimos no montar un numerito a
las 6 de la mañana, por si acaso.
Llegamos a casa
sobre las 7.05am, todas estaban durmiendo, normal, nos despedimos con un ha
sido una gran noche y nos fuimos cada una a su cuarto.
Me quité el vestido
y lo dejé malamente en el suelo, estaba agotada así que me quede en ropa
interior y me metí en la cama cubriéndome con las sábanas, y así sin haber
pasado apenas 2min me quedé inevitablemente dormida.





No hay comentarios:
Publicar un comentario